La receta

1 calabacín grande o 2 medianos, cortados en palitos 1 taza de harina de almendra 1 taza de queso Grana Padano recién molido 1 cucharadita de ajo en polvo Pimienta negra al gusto 1 huevo batido
Precalienta el horno a 200ºC y forra una bandeja con papel de horno. Mezcla la harina de almendra, queso, ajo y pimienta en una fuente.
Pasa los palitos por la mezcla de harina, después por el huevo y de nuevo por la mezcla para rebozarlos bien. Colócalos en la bandeja, rocía con un poco de aceite de oliva y hornea 25 minutos.
Comprueba que estén dorados; si hace falta, gratina hasta 5 minutos con cuidado de que el calabacín no se ablande. Sirve como acompañamiento o snack con alioli.